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Turismo

Compartimos con vosotros un ejemplo de tarea para la comprensión de lectura y expresión e interacciones orales para el DELE C1. Os dejamos la versión en PDF al final de la entrada.

Usted deberá hacer una presentación oral sobre el texto de abajo. Su exposición deberá incluir los siguientes puntos:

-tema central;
-ideas principales y secundarias;
-comentario sobre las ideas principales;
-intención del autor si procede.

Dispone de entre tres y cinco minutos. Puede consultar sus notas, pero la presentación no puede limitarse a una lectura de las mismas.

Retos para el futuro

Aquí tienen los tres grandes retos del turismo social, tal y como les identificó el anterior presidente de la OITS, Norberto Tonini, durante una conferencia en Montreal en 2007.

El reto de la socialización

Una de las primeras cuestiones que podemos plantear es si es todavía útil defender el derecho a las vacaciones, al ocio y al turismo para la mayoría de personas.

Más de 70 años después de la concesión de “vacaciones pagadas” y después de la estupenda difusión de los viajes que permitió al sector del turismo transformarse en lo que hoy es – más de 842 millones de viajes turísticos internacionales en 2006 con ingresos de unos 700 mil millones de euros (según la OMT) – cabe preguntarse si en el mundo del turismo todavía es necesaria la socialización.

¡Por supuesto que sí!

Incluso si la realidad ha cambiado y se han llevado a cabo progresos considerables en este ámbito, cabe constatar que la cuestión del “turismo para todos” todavía es importante.

Una reciente investigación de la UE ha demostrado que, incluso en las economías más desarrolladas de Europa, casi un 40% de la población no se va de vacaciones, principalmente por razones financieras. Estos datos conciernen a todas las edades de la población, pero en particular a muchos jóvenes y estudiantes que tienen un poder adquisitivo limitado, a las familias con ingresos modestos que no llegan a producir una suma suficiente para las vacaciones y también a una buena parte de las personas de la tercera edad que tienen mucho tiempo a su disposición, pero cuyos recursos están a veces muy limitados.

En este contexto, tener en cuenta la dimensión social tiene que hacernos pensar si el actual fenómeno turístico, que hace viajar a más de 800 millones de personas al año, es realmente un turismo que favorece la “cohesión social”.

El reto de la sostenibilidad

El desarrollo sostenible del turismo se ha convertido en una dimensión central de todo proyecto de desarrollo turístico que quiera parecer serio.

Desafortunadamente, el turismo de masas, que surgió de la amplia difusión de los viajes ha causado a lo largo de los años estragos a nivel medio ambiental, sociocultural y económico.

Hoy día, aunque haya muchas iniciativas para evitar los errores del pasado y actuar de forma que los recursos naturales y el patrimonio cultural, artístico e histórico de las comunidades locales se preserven para las generaciones futuras, el equilibrio es muy frágil.

Preocuparse de manera responsable por el respecto al medio ambiente de hoy y de mañana es una manera fundamental de privilegiar la estabilidad y la duración de las estructuras, contrario a una postura basada en la rapidez y en los movimientos de masas.

Estamos orgullosos de subrayar que antes de que las Organizaciones Internacionales hayan preconizado un objetivo de “desarrollo sostenible”, el Turismo Social ya se lo había asignado como regla de conducta, con el objetivo de:

– conciliar desarrollo turístico, protección del medio ambiente y respecto por la identidad de la población local;

– proporcionar nuevos medios a regiones a menudo abandonadas;

– habilitar sitios con la voluntad de no dilapidar los recursos;

– generar beneficios económicos, sociales y culturales para las poblaciones locales.

El reto de la solidaridad

La solidaridad es un reto que, a nivel nacional, requiere permitir a las personas confrontadas con dificultades económicas, familiares o físicas, poder ejercer de manera concreta su derecho a las vacaciones y al turismo.

Si es cierto que el Turismo Social no se resume en un turismo para los pobres y las personas con discapacidad, también tiene que estar claro el hecho de que, con nuestras raíces y nuestra visión humana del turismo, no somos indiferentes a las capas sociales menos protegidas y más desfavorecidas.

Este mismo principio de solidaridad se exprime en su mayor parte, en el plano internacional, en un contexto de flujos turísticos Norte/Sur.

Los países en vía de desarrollo, especialmente en África, pero también en América Latina y en Asia, se enfrentan a graves problemas, y varios de ellos apuestan por el desarrollo de la actividad turística para mejorar su situación.

En este contexto, el “turismo solidario” puede proponer alternativas para garantizar que las comunidades anfitrionas de esos países puedan sacar verdaderamente provecho del turismo internacional.

En ese ámbito, numerosos ejemplos de buenas prácticas existen, en África como en América Latina o en Asia. En México, existe una oferta interesante de viajes alternativos organizados para pequeños grupos de unas diez personas que permiten un alojamiento en casas de familias autóctonas, descubrir proyectos de desarrollo locales, visitar talleres de artesanos y también sitios arqueológicos y ciudades coloniales. Estos viajes tienen como particularidad incluir a las comunidades anfitrionas en la preparación y la realización de las actividades, favorecer el contacto entre visitantes y visitados y garantizar repercusiones económicas máximas para esas comunidades mediante el apoyo a proyectos de desarrollo.

Fuente.

TAREA 2.

Eres el encargado de la campaña publicitaria de una nueva casa rural de Cantabria y tienes que elegir una foto que:

-refleje el paisaje de la zona;
-presente las instalaciones de la casa;
-sea estética;
-sea original.

Aquí tiene cuatro fotografías. Teniendo en cuenta los requisitos de arriba, ¿qué fotografía elegiría? Discuta su elección con el entrevistador hasta que lleguen a un acuerdo.

Recuerde que se trata de una conversación abierta y que por tanto puede interrumpir a su interlocutor, discrepar, pedir y dar aclaraciones, argumentar sus opiniones, rebatir las del entrevistador, etc.

La duración de la conversación será de entre cuatro y seis minutos.

Tarea de expresión e interacción oral. DELE C1. Turismo by Maje A vueltas con ELE

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